domingo, 25 de marzo de 2018



Cuando conoces a muchos escritores porque has leído tantos libros, sin darte cuenta un día aparece otra nueva historia que te llama la atención y eso es precisamente lo que me ha pasado a mí con UN TROCITO DE CIELO PARA NATHAN LITTMAN.
Cuando leí la sinopsis me atrapó ese misterio que engloba y une las vidas de Nathan y Daniela y me sumergí en su mundo, en esta preciosa bilogía que me ha tocado el corazón.
Es increíble cómo la escritora Andrea, crea con su pluma una realidad que vives con muchísima intensidad, haciéndote sentir miles de emociones y obligándote a seguir queriendo descubrir un final inesperado.
¿Quién dijo que dos mundos y dos personas totalmente dispares no se pueden llegar a completar?
Daniela es una mujer alegre que se gana la vida como camarera de pisos en un hotel de lujo y Nathan es un hombre atormentado por el pasado y, además, el nuevo dueño del Eurostars. Ella tiene novio y el no cree en las relaciones, son tan diferentes pero a la vez también hay algo que los une sin que ellos se den cuenta. 
A veces el destino nos tiene guardada alguna sorpresa y hace que dos caminos se crucen por alguna extraña razón que ni nosotros mismos alcanzamos a entender. 
Cuando piensas que la vida sigue su curso natural, da un giro radical poniéndote el mundo patas arriba y enseñándote que sólo el Amor es capaz de salvarte. 

domingo, 18 de marzo de 2018

Exiten muchos motivos por los cuales nos decidimos a escribir, a contar con letras: pensamientos, sentimientos, vivencias, reseñas, historias, sueños... 
Pero en este caso lo que quiero plasmar es algo mucho más profundo, son palabras que no puedo pronunciar con mi voz, porque hay secretos que es mejor desvelarlos dejando tu propia huella.

Cuando lo vi por primera vez, ya me había llamado la atención y aunque mi propio cuerpo reaccionó dándome un toque de atención, yo no quise darme cuenta de que desde ese instante ya estaba perdida y mi vida había cambiado para siempre.
Era una persona fuerte, seguro de sí mismo, dominante y muy persuasivo, pero también me resultaba extremadamente prepotente y siempre conseguía sacarme de mis casillas, sacando mi lado malote que ni yo misma conocía.
Era una sensación demasiado extraña, pues era alguien inalcanzable para mí y aún así yo seguía soñando cada noche con esa mirada que me turbaba y ponía patas arriba todo mi mundo.
A medida que iba pasando el tiempo y más profundizaba en su vida, conociéndolo más y más, sabía que no era bueno para mi pero yo seguía sumida en esa atracción y dependencia que me hacían olvidarme del mundo real y hasta de mi propia vida.
Los nervios y la ansiedad por desear con todas mis fuerzas estar con él iban en aumento y yo misma me asustaba porque sabía que no era real, Jesse sólo existía dentro de un libro, yo jamás podría acceder a él porque vivíamos en dos realidades opuestas y nunca nos encontraríamos.


sábado, 12 de noviembre de 2016




UN SUEÑO HECHO REALIDAD




Mi vida había sido como una montaña rusa durante los últimos años. Me apasiona escribir desde pequeña. Me sentaba frente al escritorio de mi habitación, cerraba los ojos imaginándome que era una princesa y escribía pequeñas historias, que se han ido transformando en relatos y luego en libros.
Hace poco más de 3 años me atreví a publicar mi primera novela romántica. Creo que en el fondo anhelo vivir un amor así. Lleno de pasión desenfrenada con el hombre perfecto y sentir mariposas en el corazón. La editorial que me ayudó y sigue conmigo desde entonces es el lugar donde conocí a Pablo. Él siempre ha sido muy amable conmigo, además de guapísimo. Desde el primer momento en que cruzamos dos palabras nos hicimos inseparables. Todo comenzó con una bonita amistad y después dio paso al amor. Era perfecto, o al menos eso creía, pero tenía la sensación de que me faltaba algo. Nos llevábamos a ñas mil maravillas, aunque en la intimidad no me satisfacía como yo necesitaba. Yo soy una persona muy romántica, aunque también muy apasionada. Y creo que quizás fue eso lo que me hizo darme cuenta de que él no era lo que yo necesitaba. Le pedí que me diera un tiempo para meditar bien nuestra relación y después de unos días le di otra oportunidad.
Mientras, yo seguía escribiendo mis historias y lo peor de todo, es que le era infiel( en cierto modo) con mis amores literarios. Ellos de hacían vibrar sin apenas tocarme. Sin querer me acariciaba los pezones con una mano y con la otra, enterraba mis dedos en mi clítoris, humedeciéndome  y jugando con él, hasta llegar al clímax.
Cuando decidí  dejar definitivamente a Pablo mi idea era desconectar de todo, irme a un lugar tranquilo cerca de la playa y respirar aire puro. Al final me decidí por una pequeña isla solitaria de Canarias. La casa estaba frente al mar. Desde mi terraza se podía oler el salitre y la brisa de la tarde me acariciaba la cara dulcemente. Decidí ir a dar un paseo por la playa. Cuando me iba acercando. divisé a lo lejos una figura masculina. Estaba de espaldas a mi, bañándose y ¡totalmente desnudo! Estaba hipnotizada por ese increíble cuerpo, perfectamente esculpido. mi adonis se encontraba a unos pasos de mi, con la piel húmeda y brillante, sus manos jugaban con su pelo oscuro como el azabache. Madre mía, me mordí el labio inferior al estudiar detenidamente cada centímetro. Tenía los hombros anchos y cada músculo bien formado, era bastante alto. Uff, mi mirada se centró en su culo perfecto. No me había dado cuenta de que tenía las bragas pingando, no sabía cómo era su cara y ya estaba excitadísima. Era una sensación rara pero muy placentera. De pronto se dio la vuelta y pude verlo en todo su esplendor. Era mucho más guapo de lo que imaginaba, su mirada era penetrante y sus ojos desprendían fuego. Un fuego que yo sabía que me acabaría quemando. ¡ Dio mío! Tenía el torso marcado al milímetro y según bajaba la vista, se dibujaba una V de infarto que acababa en una erección imponente. Mi respiración se había vuelto más agitada y mi corazón latía desbocado. Cuando llegó justo a mi lado, sin apartar ni un segundo su mirada, acercó su mano a mis labios y me hizo un gesto para que no dijera una palabra. Esas manos, tan perfectas, con los dedos tan largos y a la vez tan fuertes...
Se iba acercando muy lentamente, como un león en busca de su presa, con un hambre insaciable y muchas ganas de devorarme. Y entonces me besó mientras me acariciaba el pelo. El beso de fue intensificando hasta casi quedar sin respiración. Su lengua se entrelazaba con la mía y de vez en cuando me mordía el labio como un vampiro sediento. Sus manos fueron bajando dibujando mi cuerpo hasta encontrarse con mi culo, lo apretaba con tanta fuerza que casi me rompo. Mi excitación crecía por momentos, sentía su pene pegado a mí, a través de la fina tela de mi vestido, duro como una roca.
-Cierra los ojos y quédate en silencio- me susurraba con una voz aterciopelada- llevo demasiado tiempo esperándote. No sabes cuánto te deseo, pero necesito que este instante se convierta en una eternidad.
Pero vamos a ver, mis hormonas están disparadas y me cuesta demasiado controlarme. Este hombre me vuelve loca y encima su voz, tan varonil, pero a la vez tan dulce...
Ahora comienza a besarme dulcemente el cuello, los hombros, con cada beso va marcándome cada parte de mi anatomía. Y mientras lo hace con sumo cuidado,siento sus caricias cálidas y ardientes. Un escalofrío recorre mi cuerpo y siento cómo se me eriza todo mi vello. Es una sensación tan bonita, pero a la vez tan íntima y excitante. Yo sigo concentrada en cada beso y en su cálido aliento que me causa un leve hormigueo. Poco a poco me quita el vestido delicadamente y seguidamente las bragas, quedándome totalmente expuesta a el. Por alguna extraña razón no siento vergüenza ahora que los dos estamos desnudos.
-Déjame venerarte cariño. Déjame enseñarte que existe el cielo- creo que voy a morir literalmente.
Me dejo llevar nos echamos sobre la arena, sintiendo su cuerpo sobre el mío, caliente, piel con piel.
-Puedes abrir los ojos. Necesito que grabes cada segundo en tu mente.
Lo obedezco y mis ojos se encuentran con los suyos, que me miran con mucho deseo, pero también con mucha ternura. Mi corazón deja de latir una milésima de segundo. Nunca me había sentido así, es como si toda mi vida hubiera estado perdida y por fin me encontré, en el.
-Eres preciosa cariño. Necesito tenerte entre mis brazos, quiero hacerte mía.
Acerca su bello rostro y sus labios se posan sobre los míos, besándome dulcemente. Ese beso se va intensificando y nuestras respiraciones se aceleran. Deja mis labios para centrarse en mis pezones que estaban completamente duros. Los succiona y les da mordisquitos. ¡Dios mio! qué momento más erótico . Noto su excitación sobe mi sexo. Me está volviendo loca de tanto `placer. Con sus manos me envuelve los pechos y sigue besándome la piel buscando de nuevo mi boca. Son besos hambrientos de deseo, de placer.
-Me vuelves loco mi vida. Necesito estar dentro de ti- me dice con voz ronca al oído.
Yo también lo necesitaba dentro de mi. Se incorpora un poco para mirarme y entonces pasa. Una oleada de calor llega directamente sobre mi cara. Me penetra de golpe y me siento morir en sus brazos. Entrelazamos nuestras manos y nos movemos acompasados sin parar. En cada embestida siento como si el mundo dejara de existir y sólo estamos él y yo, o más bien un solo ser. Es una sensación demasiado hermosa, estoy a punto de llegar al clímax. noto su coraz´n latiendo desbocado.Siento cómo su pene palpita en mi interior, sé que él también está llegando al final. Y entonces ocurre, los dos estallamos de placer, ahogando nuestros gemidos.
Me besa como si se le fuera la vida en ello. Un beso desesperado y casto. Sale lentamente de mi y se echa sobre la arena a mi lado mirándome.
-Eres mucho más de lo que siempre soñé. Te quiero- me dice mientras intenta recuperar el aliento y yo le respondo sonriendo.
-Tú eres mi sueño hecho realidad.
Me sonríe feliz, me acerca a el y me abraza con fuerza. Estar entre sus brazos y escuchar el sonido del mar, es tan relajante que cierro los ojos y antes de quedarme dormida escucho sus dulces palabras.
-Nos veremos donde empiezan los sueños, mucho más allá de las estrellas.
Martaalas





domingo, 29 de noviembre de 2015

Vivimos en un mundo lleno de ilusiones, de momentos y de sentimientos donde nosotros somos capaces de escribir nuestro propio destino. A veces lo que deseamos sólo se cumple en nuestros sueños, y otras veces somos capaces de vivir nuestra propia historia a través de los libros. Porque nuestros corazones tienen la capacidad de enamorarse a través de lo que escribimos. Quiero crear una vida donde todo es posible y donde nosotros elegimos cómo queremos vivirla.